La industria de la chapa y el software. 50 años de evolución

En los últimos cincuenta años el sector de la chapa ha sufrido una enorme transformación, se han producido muchos cambios, algunos de ellos muy profundos. Esta evolución ha estado vinculada, en gran medida, con los avances que ha experimentado el software.

Para entender mejor cómo ha evolucionado el sector repasaremos cuales han sido los avances que se han ido produciendo a través de las diversas décadas.

Los años 70 – El inicio de la automatización

La industria del corte de chapa lleva activa y formando parte fundamental de la cadena de producción desde hace años, pero en los setenta comienza a dar sus primeros pasos hacia la automatización, comenzando por el control numérico que permite ejecutar una serie de acciones concatenadas. Esto resultó en  un incremento en la calidad y productividad .

Una novedad que se produjo en esta década y sin la que no se entiende la posterior evolución del sector es la aparición de la tecnología láser. La industria de la chapa se abre así a nuevas posibilidades.

Los cambios que se van produciendo hacen que cada vez estén más demandados los profesionales altamente cualificados, algo que será una constante hasta nuestros días.

Los años 80 – Los sistemas CAM cambian las reglas de juego

Los ochenta es una década en la que se sigue avanzando en las tecnologías de corte para lograr máquinas más eficientes y rápidas. También, el concepto de automatización evoluciona, los controles numéricos se mejoran y se alían con los sistemas CAM. Todo ello permite que el operario que está en la máquina solo tenga que centrarse en el corte de la pieza ya que la programación se hace des de la oficina técnica. Y de esta manera el sistema CAM genera el G-Code que  interpretará la maquina en la que se va a ejecutar.

los cambio en la industria incrementan la demanda de profesionales cualificados

Los años 90 – Se empieza a hablar de digitalization

Es en esta década comienzan a implantarse de forma masiva las soluciones que permiten la digitalización de algunos procesos. En este momento el software comienza a transformar el taller, gracias a la universalización en el uso de sistemas CAD, CAM y CNC.

Empieza a surgir la necesidad de mejorar la estimación de costes y, con ello, el primer impulso hacia la transformación digital del sector. Sin embargo todavía tendrán que pasar dos décadas para que puedan verse cambios profundos que apunten hacia la adopción de procesos digitales y conseguir hacer realidad la fábrica digital.

2000’s – La prioridad, resolver la automatización

El sector industrial empieza a hablar de lean manufacturing, aunque la industria de la chapa todavía no adopta de manera masiva este sistema de trabajo. La automatización sigue siendo la asignatura pendiente para la mayoría de compañías, es cada vez más necesaria y supone un quebradero de cabeza para muchas empresas. Comienza a adoptarse sistemas que automatizan procesos en el taller e interoperan con los sistemas técnicos de programación. Distintas máquinas se conectan y colaboran, para resolver procesos como la manipulación de material o la entrada y salida en cada centro de trabajo.

Los ERPs, que aparecen en la década de los 90, empiezan a implantarse de forma tímida en algunas compañías de la chapa. Con todas estas demandas, emerge un nuevo mercado que trata de suplir estas necesidades.

La automatización sigue siendo la asignatura pendiente para la mayoría de compañías del sector furante la década de los 2000.

2010 – Comienza la transformación digital

Se sigue trabajando para resolver la automatización y el flujo de material para mejorar la eficiencia del proceso productivo. El siguiente paso lógico se centra en resolver la gestión de materiales, permitiendo tener trazabilidad sobre lo que ocurre en el almacén y la producción, mejorando así la eficiencia del sector.

El software empieza a ganar cada vez más peso en la industria y las compañías se empiezan a plantear integrar los procesos gestionados por diferentes sistemas. El sector habla, por primera vez, de la transformación digital, pero pocas son las compañías que todavía se embarcan en un proyecto que suponga una digitalización completa. Es un proceso que sigue siendo caro y costoso.

La demanda de profesionales cualificados continúa aumentando ya que el software y la automatización requiere de formación especializada. Esta es la década en la que comienza la la escalada para conseguir máquinas laser con más capacidad de corte y aparecen en escena las impresoras 3D.

2020 – La digitalización como respuesta a entornos cada vez más complejos

Aunque acabamos de empezar la década, ya podemos observar algunas tendencias que nos permiten realizar nuestras propias predicciones.

El software ha pasado a ser un elemento transformador fundamental y, además, una vía de negocio más para la industria. Dentro del sector comienza a crecer la conciencia colectiva de que hay que digitalizarse y de que esto supone un beneficio para la gestión en mercados que cada vez son más complejos.

Además, empieza a extenderse la conciencia de que la excesiva personalización acaba conduciendo a callejones sin salida. Los desarrollos a medida parecen adecuarse a las necesidades pero, en el largo plazo, no son capaces de escalar, adaptarse o mejorar con la compañía.

La digitalización supone una enorme ventaja y no es una meta en sí, requiere estar siempre en movimiento.

Con estas tendencias, podemos llegar a una conclusión clara: la digitalización supone una enorme ventaja y no es una meta en sí, supone estar siempre en movimiento. Lo fundamental para tener éxito en este proceso es tener claras las necesidades de cada compañía.

Además, cada vez es más fácil poder optar por soluciones escalables, sin entrar en grandes inversiones. Se puede, y supone un enorme beneficio,apostar por soluciones basadas en plataformas que incorporan las últimas tecnologías y aseguran su viabilidad en el largo plazo.El software propietario con pocas opciones de ser interconectado con otros sistemas, y que corre en entornos propietarios o muy específicos conlleva a la larga una serie de limitación que es preferible evitar.

Dicho esto lo que no tendría sentido, en este sector, es cegarse por las últimas tendencias, como IA. Es cierto que también la industria de la chapa acabará contando con herramientas de IA que serán enormemente útiles en muchos ámbitos, pero el camino ha de andarse previamiente y de nada servirán estas herramientas si no hemos realizado previamente una transformación digital.

Nuestro consejo siempre es el mismo: si quieres digitalizarte apuesta por contar con un partner que te asesore en todo el proceso. Y, sobre todo, asegúrate de que tus equipos estén preparados para la transformación que supone para la organización una verdadera transformación digital. Si la organización no está madura de nada sirve implantar las mejores herramientas del mercado, el proyecto tendrá enormes posibilidades de fracasar.

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